20Octubre2017

Viernes, 20 Octubre 2017
3:49:19am
  • Por Miguel Ángel López Farías

RedFinancieraMX
México/Colaboración especial

La asamblea general del PRI será el 12 de agosto. Los del partido del presidente andan muy nerviosos, no hay día o semana en que los rumores anden sueltos y anden renunciando a más de un secretario de estado. Todos se creen con tamaños para ser los ungidos, lo cierto es que muy pocos traen empaque.

A estas alturas, el presidente de la República debe tener ya en mente y en la punta de la lengua el nombre de su abanderado, falta saber si el ungido sabrá ya que es el que habrá de rifarse en el cuadrilátero, para los usos y costumbres de Peña no seria raro que se guarde la ficha hasta el ultimo minuto,sólo para hacerla de emoción.

Lo que si esta desatado es el juego de la sillas, en corrillos políticos todos traen nombres y más de uno asegura saber quién será el iluminado, haremos lo propio siguiendo la fiel tradición.

En el arrancadero han sido colocados dos o tres figuras que a mi parecer poseen la estatura para dar batalla, Miguel Ángel Osorio Chong, José Narro y Enrique de la Madrid, en ese orden de peso.

Aunque no descartaríamos a más, son estos tres los que han dado muestras de mayor capacidad pulmonar para este tipo de inmersiones.

Osorio es quien le ha servido como pivote de contención en más de una bronca, ha fungido en ocasiones como el principal pararrayos de Peña y esa condición le ha valido ser una de las piezas de mayor desgaste del equipo de Los Pinos, el tema de la inseguridad y el estado de las cosas en materia de crímenes en muchas entidades es uno de sus mayores flancos, en pocas palabras, Osorio pasó de ser un super secretario capaz de enfrentarse a estudiantes del Poli en un templete y un concentrador de las fuerzas de seguridad a una especie de apaga fuegos, con enormes pendientes en la agenda como lo de Tanhuato, Tlatlaya, o lo de los 43.

Enfrentado, según ha trascendido con poderosos secretarios como Aurelio Nuño o Luis Videgaray, Osorio Chong no deja de ser un enigma al cual no se le aceptó la renuncia cuando el "Chapo" Guzmán se le escapó después de que el mismo Peña le encargase de que eso no ocurriría.

Osorio podría ser el bueno, de nos ser que las cifras y el clima de inseguridad lo sepultan.

Cambiarlo a cualquier otra secretaría, de Desarrollo Social, por ejemplo, no le lavaría la cara, no ocultaría sus derrotas. Pero muchos lo quieren ver como candidato.

El doctor Narro, el ex rector, es una de las mejores cartas de presentación y lo colocaría a la par del secretario de Turismo, Enrique de la Madrid. Los dos personajes tienen trayectoria propia, uno como ex rector, exitoso y con una enrome empatía en sectores difíciles como el de los jóvenes, y De la Madrid con una fortaleza que muchos creen en su desventaja, el haber sido hijo de presidente le enseñó el trato directo con el poder, es muy inteligente y no se esperaría de él que de ser candidato o mandatario se le trepara la locura a la cabeza, el ya recorrió ese camino y digamos que esta vacunado.

Sus números en materia turística son para presumir, el haber elevado la cartera de visitantes, y brindarle a méxico uno de sus mejores flujos de dinero hablan de una visión muy puntual como estadista.

Con Narro las cosas le pintarían bien a un México ávido de cabezas serenas y experimentadas. No es tipo arrebatado y su trabajo como médico del país le ha dado una cancha distinta a la universitaria para poseer un contacto distinto con enormes sectores de la población, asomarse fuera de CU le ha dado una piel diferente.

Narro y De la Madrid serian extraordinarios candidatos pues, hablando en plata, se tratan de los dos rostros más rescatables del sexenio, los menos criticables. El resto podrán ser muy dignos aspirantes, pero Peña Nieto no debe olvidar que en el 2018 se efectuara la ultima aduana de aprobación o desaprobación de su vida política y de todas sus actuaciones. Esta en juego su vida. Así, en esos términos.

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